No sé qué decir

No sé qué decir, el tiempo es corto,
la vida pasa y no se sabe cuando
debamos rendir cuentas.

A veces, los que no saben,
pierden el tiempo en pequeñeces;
a veces, los que lo vivieron,
pierden el tiempo en el dolor;
a veces, a veces
no sé qué decir.

Recuerdo esos días en que mirabas apagada,
cuántas veces traté de hacerte sonreír,
las ganas arrebatadas que tenía de agarrar
esa sombra tuya y reventarla a golpes;
ese deseo de poder curar con el toque de mis manos
esas heridas de alma que arrastras,
creo que si hubieses sabido cuánto te amaba
y lo que era capaz de hacer por ti,
creo, creo que habría pasado lo mismo,
sé que al menos lo supiste,
sabías que estaría ahí para ti.

No lo he vivido, no sé qué decirte,
no sé qué se supone que deba hacer,
no sé qué es correcto y qué es cruel,
¿debería hablarte de él o de ella?
¿debería hacerla presente en su ausencia?
¿mi aparente calma no será tomada como frialdad?

He leído, he llorado, he reído
con los recuerdos de quienes partieron,
con las canciones que detienen el tiempo,
con esos detalles que te permiten volver
y sentir esa presencia ausente.

¿Sabes? ¿Saben? No sé cómo decirlo,
sé que arrastrarán para siempre ese dolor,
más atenuado con el tiempo pero vivo,
siempre estará ahí esa herida,
pero creo que esa persona les diría
algo como esto.

La vida es una sola en esta Tierra,
aprovechen cada minuto, cada segundo;
amen, amen de verdad y de todo corazón,
sean generosos, den mucho de sí,
disfruten su tiempo y a las personas
que les acompañan;
tengan experiencias, momentos bonitos,
despreocúpense de lo material, de la fama,
del poder, de la gloria, del qué dirán,
porque todos tienen el mismo final,
un costal de huesos haciendo de compost
y cosas que de nada sirve tener sin un cuerpo.

Preocúpense de lo importante,
ténganme presente, pero sigan su vida,
vivan, no dejen que pedacitos suyos
se marchiten por mi ausencia,
sé que debe doler, pero nadie deja esta vida
para ser una herida,
es un efecto colateral.

¿Será correcto decir esto?
¿Cómo decirles que desde lejos los veo
y tengo ganas de coser los hilos de sus
corazones rotos?
¿Cómo gritarle a las personas que pierden
su tiempo, que podrían regalárselo a quienes
ya no pueden dejar calor en un lecho?

No pienso en la justicia
ni en las razones,
ni en las circunstancias,
sólo pienso en ustedes,
que se sienten solos y quizás
les cuesta hablar de esto,
los quiero y los apoyo,
por favor vivan, es el mejor regalo
que le pueden dar a su ser querido.

(…)

Dedicado a todos quienes han sufrido la pérdida de un ser querido. Pese a que no se me ha muerto nadie, el duelo y el Ubi Sunt son temas recurrentes en mis reflexiones.

Influencia: A one last goodbye – Anathema  entre otras muchas reflexiones de vida.

Escritor y Blogger de Transportes
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