Reflexión de fin de año

Dibujo final de “La Quimera”, que forma parte del libro Corte de Cinta. Dibujo: Belén Cruz

No quiero decir mucho, para varios las redes sociales en estos momentos les restriegan momentos felices de otros, pero ellos no lo están pasando bien ni se sienten con ánimos de celebrar. A ellos, decirles que la vida está hecha de momentos, hay momentos bonitos y otros momentos feos, en ambos debemos ser capaces de asumirlos, aprender y seguir.

Más que alegrarme por publicar el libro, por las charlas, por la titulación, por las fotos de buses nuevos, por esto y lo otro… me siento feliz por tres cosas: me la he jugado por cumplir lo que sueño y hacer lo que llena mi corazón; me siento feliz de poder disfrutar a mi familia y amigos cada día, y ante todo, pese a que no soy perfecto, tengo a Dios y él me apoya en todo, él me abre caminos y ventanas y todo lo que necesito, a veces de formas que no entiendo, pero siempre resulta mejor.

Quisiera, de verdad, quisiera que las personas dejaran de publicar tanto su felicidad y sean verdaderamente felices por dentro, con los suyos, no en un celular, sino mirándose cara a cara, disfrutando de detalles simples como poder verse, tocarse, hablarse, decirse las cosas que de verdad les mueven las entrañas y no puras tonteras. Disfrutándolo ahora que pueden, no cuando ya es tarde, no cuando la embarraron y no pueden volver atrás a remediar relaciones u omitir palabras feas que se dijeron.

Ser consecuente tiene su precio, yo lo he asumido y lo he pagado hasta el día de hoy. Eso me hace sentir tranquilo, con la conciencia tranquila… pero también me lleva muchas veces a sentirme solo. ¿Y saben qué? La soledad no es mala, lo malo es sentirse solo. En realidad, no estamos solos.

Lo que sí pasa es que no siempre llegan en nuestro auxilio esas personas en quienes creemos, esas personas a quienes estimamos, sin embargo, hay otros/as que se visten de ángeles y nos tienden una mano en el momento oportuno. A veces, tú, yo, y todos podemos ser esos ángeles, no dejemos que el egoísmo o la timidez nos gane.

Sean felices, pero no se nublen con los triunfos, no se nublen con “lo que han logrado”… no se vuelvan vanos, la vida y el amor son más simples de lo que parecen. Gracias a quienes me leen, permiso. Voy a disfrutar a los míos.

Ariel Cruz Pizarro

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